SANIDAD DEMANDA¿Todo daño no previsible en una prueba invasiva supone un daño desproporcionado y por tanto indemnizable? Para el paciente que interpuso una demanda de 240.000 euros a un médico de Digestivo que le realizó una colonoscopia como prueba diagnóstica sí. Esta demanda era doble: por un lado, por la falta o defecto del consentimiento informado y, por otro, por la impericia del especialista.

Antes de la intervención se facilitó a este paciente un consentimiento informado en el que se explicaba en qué consistía la prueba, cómo se realizaba, así como las complicaciones que podían derivar de la misma, entre las que se incluía la que dio origen a la reclamación. En la colonoscopia se observó la existencia de un pólipo de colon. Según lo manifestado por el testigo-perito todo pólipo de colon, si es de fácil acceso y extirpación, ha de ser eliminado y analizado según el protocolo de actuación, cosa que se hizo en esta ocasión.

Al mes de esta primera colonoscopia se informó de manera escrita y oral de la siguiente prueba que iban a realizar: una polisectomía con colonoscopia, así como de los posibles riesgos, entre los que se encontraba la perforación de colon y la peritonitis. Esta prueba se le realizó sin incidencias y se le entregaron las normas de control posterior y las pautas a seguir. Al analizar el pólipo extirpado por Anatomía Patológica se comprobó que era un pólipo adenomatoso con displasia leve, el cual podía derivar en carcinoma.

A los tres días de la intervención, el paciente ingresó de urgencia por dolores agudos en el abdomen, diagnosticándole perforación del colon con peritonitis. Fue operado colocándole un colon artificial, que al final fue reconstruido.

Siendo estos los hechos, durante el juicio oral se discutió por tanto si se infringió el derecho del paciente a una información compresible y adecuada, para que pudiera tomar una decisión libre.

De la prueba practicada se desprendió que el paciente estaba correctamente informado de la intervención y de sus riesgos, pues el paciente ya se había realizado una colonoscopia un mes anterior al de la complicación, incluyendo en dicho documento informativo el riesgo concreto de la perforación. Es más, a pesar de haber consentido el paciente la extirpación en la primera prueba que se le realizó, el médico especialista informó de nuevo e hizo un examen de coagulación.

En cuanto al daño producido el paciente pretendía que se valorara dentro de la teoría del daño desproporcionado. En este escenario es el médico quien debe probar si se presenta dentro de la esfera de su actuación profesional o solo se explica en virtud de una actuación negligente. Lo que no puede generalizarse, que es lo que parece que pretendía la acusación, es entender que de todo resultado dañoso de una intervención médica tiene origen en la mala praxis del médico.

Del informe de la polisectomía se concluyó que la perforación se debió a una complicación diferida, siendo lo más probable una rotura de la escara lo que pudo generar el sangrado y la infección. El juez excluyó la aplicación de la doctrina del daño desproporcionado ya que la complicación tenía una explicación dentro del contexto de la realización de la colonoscopia.

Como en todo procedimiento judicial relacionado con la praxis médica, fue fundamental la prueba pericial. En este caso concreto el perito del paciente afirmó que existían alternativas terapéuticas diferentes ante el hallazgo de un pólipo de colon, todo ello sin una base científica que lo respaldara. El juez consideró que era de mayor peso la declaración del testigo-perito de la especialidad de Anatomía Patológica, que señaló que era conforme a protocolo la extirpación del pólipo tras visualizarse en la primera colonoscopia. En palabras del propio juez, en la balanza se encontraban el riesgo de una posible perforación o hemorragia por un lado y el cáncer de colon por la otra. Según el juez la realización de la prueba era más lógica si se lograba evitar la malignización del pólipo. En consecuencia el juez absolvió al médico y condenó al demandante a las costas del procedimiento.